Dolor y Salud
el blog de IBaD Clínica del Dolor-Majorca Spine and Pain Clinic
sábado, 10 de noviembre de 2012
Innovación en cirugía de columna para la estenosis del canal lumbar
sábado, 2 de junio de 2012
Entrevista al Dr. Ricardo Ruiz-López
http://www.tv3.cat/videos/4100310/Ricardo-Ruiz-Fa-falta-mes-educacio-sanitaria-sobre-la-columna-vertebral
Hace treinta años muy pocos hubieran apostado por una disciplina tan desconocida como el Tratamiento Intervencionista del Dolor. Sin embargo el Dr Ricardo Ruiz-López, neurocirujano, actuó de pionero al iniciar un camino personal y profesional que lo llevó a la práctica de una medicina vanguardista.
Él mismo ha contribuido a definir y construir los estandards que constituyen hoy el corpus de la cirugía minimamente invasiva de columna. Ha tenido el privilegio único de conocer y compartir trabajo con figuras históricas de la neurocirugía y de la anestesióloga, además de investigadores en ciencias básicas muy reconocidos. Hoy preside a nivel global el World Institute of Pain, una prestigiosa sociedad médica que reúne a los mejores especialistas en este campo, y además es Director Médico de Clínica del Dolor de Barcelona. Pero no es menos importante que sea un gran amigo nuestro y una referencia profesional importantísima. Os invitamos a seguir esta entrevista en la que, de forma amena, se habla extensivamente, de la biología de la columna, del dolor de espalda y de los tratamientos más novedosos.
lunes, 9 de abril de 2012
Avances en Neuroimagen
Hace unos años, antes de que el campo de las Neurociencias adquiriera el actual protagonismo, algunos estudiosos vaticinaban que para entender el dolor había que abandonar el tejido lesionado y aventurarse en las marañas neuronales. Eso suena a viaje entre galaxias, a territorios inexplorados y misteriosos. La anatomía clásica nos ha enseñado que el cerebro está formado por células que se han distribuido según un patrón inexplicable y caprichoso. Pero entender el cerebro es entender su arquitectura, el "neuromatrix". Nada pude ser fruto del "caso" en el órgano más intrigante y complejo que conozcamos.
jueves, 1 de marzo de 2012
Internet, ¿una herramienta contra el dolor?
La fe de una parte de la comunidad científica en Internet como herramienta para mejorar el pronóstico de ciertas enfermedades se está afianzando. Investigadores canadienses defienden ahora en un nuevo estudio la posible valía de la red como soporte en el tratamiento del dolor.
Jacqueline Bender, de la Universidad de Toronto (Canadá) y su equipo, publican una revisión de estudios que han evaluado la eficacia de los programas para el automanejo del dolor en Internet y determinan que "este tipo de intervenciones parecen prometedoras, aunque se desconoce aún qué pacientes pueden beneficiarse más de los programas terapéuticos online.
A pesar de los últimos avances en neurofisiología y farmacología, no "se está consiguiendo aliviar el dolor de muchos pacientes. De hecho el sufrimiento es un problema de salud pública en todos los países. Las estimaciones actuales indican que el dolor afecta a más personas que las patologías cardiacas, el cáncer y la diabetes juntas, además de los altos costes sanitarios que desencadena. La persistencia de lo que se considera como una 'epidemia' se ha atribuido a una serie de barreras que impiden su buen y rentable manejo", introducen los investigadores en el último número de la revista 'Pain' .
Esgrimen que estos obstáculos van desde "una inadecuada recopilación de la información y carencias en la formación de los profesionales sanitarios, la mala identificación del dolor y la persistencia de mitos y conceptos erróneos sobre el mismo y su tratamiento". Además, de la falta de "acceso a los programas de dolor en unidades multidisciplinares, la regla de oro de su tratamiento", agregan.
Antecedentes del autocuidado
Precisamente, uno de los métodos propuestos para mejorar su atención y las condiciones generales de salud de los afectados, consiste en el autocuidado del dolor, es decir "un esfuerzo para aumentar los conocimientos, habilidades y la confianza del enfermo en su mejor automanejo de la salud. Los programas de autoayuda de las enfermedades crónicas, entre los que se encuentran los del dolor, han demostrado mejoras en los resultados clínicos así como en el comportamiento de los pacientes, además de una reducción de los recursos sanitarios".
El problema es que los programas tradicionales de autocuidado se entregan 'cara a cara' por el profesional sanitario y tienen bajas tasas de participación, debido a limitaciones como la necesidad de movilización del paciente, el uso de transporte... Sin embargo, "han surgido intervenciones de este tipo en Internet como un complemento potencial y alternativo a estos programas que salvan obstáculos como, la gestión de tiempo, la movilidad, la geografía, además de contribuir a reducir los costes a largo plazo".
Análisis de 17 estudios
Los científicos encontraron un total de 6.724 citaciones de estudios sobre eficacia de programas de autoayuda en la red. Pero finalmente sólo escogieron 17 de ellos (que han incluido a 2.503 pacientes con dolor crónico, muscoesquelético, de cabeza, fibromialgia, entre otros), realizados en un periodo de más de 10 años. La mayoría se ha llevado a cabo en EEUU, seguidos de Suecia, Alemania y un único trabajo en Canadá. Una buena parte de ellos se basa en programas de terapia cognitiva y de comportamiento (CBT, sus siglas en inglés) que ha demostrado ser efectiva en "una amplia variedad de problemas de salud y, particularmente, tener efectos positivos en el dolor", indica el ensayo.
Otros trabajos evaluaban lo que se conoce como grupos de apoyo realizados por adultos que están en la misma situación que el paciente y comparten experiencias y consejos y, por último, se recogieron estudios que daban información a los pacientes antes de su visita al médico, por ejemplo, cómo asesorarse sobre el dolor posoperatorio.
Los datos revelan que la mayoría de trabajos sobre programas de CBT online muestran que, efectivamente, mejoran el dolor crónico y de cabeza, además "de tener beneficios en aspectos psicológicos, como la ansiedad y la depresión", detallan los investigadores.
Según declara a ELMUNDO.es José María Muñón, responsable de la Unidad de Dolor Agudo del Hospital Universitario La Paz de Madrid, "la investigación se publica en una revista de claro impacto y prestigio y el artículo es interesante, pero existen ciertas limitaciones en el trabajo que los propios autores señalan. Desde fallos en la metodología de ciertos trabajos, hasta que las muestras de pacientes son de determinadas características, como la raza blanca...Asimismo, los estudios reflejan una alta tasa de abandonos: cerca del 30%".
"Internet puede ser un complemento a la consulta médica y una herramienta para elevar la sensación de autocontrol del dolor. Además, que el paciente participe de su tratamiento ejerce efectos positivos y mejora los resultados, pero no sustituye al especialista", aclara el experto de La Paz.
A conveniencia
Una de las ventajas de este tipo de intervenciones en Internet apuntadas en el ensayo es su "disponibilidad. Los pacientes pueden usarlos a su conveniencia y ritmo, lo puede ayudarles a un mejor control de la situación y a obtener mejores resultados. Los afectados creen que pueden ejercer más dominio sobre su dolor, lo interpretan de forma más benigna, y experimentan mayor bienestar psicológico y mejor función física".
Otras aportaciones incluyen el "relativo uso anónimo del recurso y su consecuente falta de estigmatización. Además, si la intervención incluye un foro donde los pacientes pueden interactuar y apoyarse los unos a los otros, pueden beneficiarse de similitud de experiencias y de la diversidad de recursos", confirman los científicos canadienses.
Se debe recordar, no obstante, que la herramienta no "logró reducir el número de consultas, tal como refleja. El dolor tiene un abordaje complicado que tiene que estar supervisado por un experto. La red permite compartir experiencias y mejorar la satisfacción y el bienestar de los afectados, pero no sustituye al médico", recuerda el doctor Muñoz.
Desde su experiencia reconoce que "muy pocos de mis sus pacientes consultan en internet sobre programas de dolor. Una buena parte es de edad avanzada, sin el recurso en casa. Es poco común, pero sí tengo determinados enfermos de fibromialgia o endometriosis, por ejemplo, que sí me han comentado su participación en foros, algo que les da apoyo y les hace sentir que no están solos".
Pese a que los investigadores canadienses no obvian las limitacione de su investigación, defienden que "Internet puede jugar un claro papel en el manejo del dolor, aunque se deberían llevar a cabo más investigacionesen este campo para establecer en qué medida aportan beneficios y a qué tipo de pacientes".
jueves, 18 de agosto de 2011
Indiferencia al dolor
Hay preguntas que no necesitan respuestas. Las hacemos para entrar en sintonía, para empatizar, para decir: "puedo entenderte".
"Empatía" es meterse en la piel del otro, "caminar con sus zapatos". Es una capacidad cognitiva que no todos los humanos utilizamos, aunque sea de extraordinaria importancia para los que la reciben. Es un gran acto de generosidad.
Los médicos, especialmente los que nos tenemos que confrontar con el sufrimiento ajeno, tenemos constantemente ocasiones de demostrar nuestro vínculo solidario hacia el enfermo.
Un ejemplos: una persona lleva cinco años con un dolor cruel como una neuralgia del trigémino, o sufre por una lumbalgia de forma repetida, o simplemente, debido a la edad, empieza a notar que "le duele todo". Un simple paseo puede transformarse en una agonía.
¿"Como te encuentras animicamente"? Puede ser una pregunta banal. A veces no se tiene ganas de responder, otras no se puede contener la emoción y el llanto. Sin embargo muchos pacientes aprovechan para explicar como se ha deteriorado el humor, porqué se han reducido las actividades sociales, que su caracter ha cambiado empeorando las relaciones interpersonales.
Una vez más estamos frente al paradigma del "dolor". Nos hemos acostumbrado a asociar los conceptos de dolor y sufrimiento, de sensación desagradable y pena. Pero hay que recordar que sensación de dolor (nocicepción) no es lo mismo que el sentimiento de dolor.
¿No parece exagerado que un dolor de muela, por terrible que sea, pueda acabar con la "persona" tal cual la conocemos?
¿Como se justifica que un dolor por una artrosis de rodilla nos lleve a no querer ver a nuestros nietos o a olvidar a nuestros amigos?
¿Y sobre todo, como se explica desde un punto de vista científico y finalístico, que una alarma por un daño periférico acabe por comprometer muchas actividades cerebrales?
Si tuviera la respuesta probablemente habría probado a escribir un libro. Es más, creo que me fascinaría investigar el porqué de este fenómeno, el cómo ocurre.
De momento lo único que me aporta algún dato interesante son los estudios del neurólogo Antonio Damasio, profesor de la Cátedra David Dornsife de Psicología, Neurociencia y Neurología de la Universidad del Sur de California. En su libro "El Error de Descartes" nos cuenta la experiencia que vivió personalmente cuando tuvo la oportunidad de conocer de cerca a pacientes con dolor severísimo, que venían tratados por el neurocirujano. Hoy las lesiones de las vías centrales del dolor se siguen practicando en casos muy seleccionados. La historia que nos cuenta es la de un señor con tic doloroso o neuralgia del trigémino, una afección muy temida. Efectivamente es un dolor repentino, como una descarga eléctrica en la cara, se desencadena por el simple contacto de la piel, o por comer algo o simplemente sin razón aparente. En estos casos, me refiero al dolor facial, los niveles de depresión asociada al dolor alcanza los niveles más altos. Bien, nos cuenta Antonio Damasio que el paciente , debido a la refractariedad de su condición, se iba a someter a una leucotomía, también conocida como lobotomía prefrontal (consiste en interrumpir las conexiones de las áreas frontales del cortex).¿El resultado?
¿Dejó el paciente de recibir sus terribles descargas?
La respuesta es no, pero lo más sorprendente es que dejó de sufrir, se quedó indiferente al dolor.
Otra vez una lesión en el sistema nervioso, provocada o accidental, nos desvela algo de su funcionamiento. El circuito de transmisión de la sensación dolorosa, en concreto la descarga eléctrica se quedó intacto, pero dejó de comunicarse con el área que procesa las emociones asociadas con el dolor. Como dolor, sin sufrimiento.
Otra vez nos volvemos a preguntar qué ventaja tiene para la especie humana sufrir además de tener dolor. Si la percepción de dolor ya me avisa y me aleja de un peligro presente o potencial, ¿porqué además sufrir?
¿Es un mecanismo protector más sofisticado?
La cuestión no está cerrada, pero me temo que tampoco la solución próxima. Para entenderlo hay que dar muchos pasos en la comprensión del órgano más fascinante del reino animal: el cerebro humano.
martes, 17 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
lunes, 20 de diciembre de 2010
Dolor en la "tercera edad"
El número de personas mayores con problemas de dolor relacionados a artrosis o problemas de espalda roza el 60% en nuestra población. A este grupo hay que añadir los que sufren por otros tipos de dolor, cuales: cefaleas, dolor por cancer. Podríamos llegar a la conclusión que la inmensa mayoría de personas mayores sufre algún tipo de dolor crónico. Y como se ha dicho otra veces en este blog, con el aumento de la esperanza de vida, también sube el número de casos de dolor crónico.
Aunque el dolor se presente con más frecuencia en la tercera edad, esto no conlleva necesariamente que deba considerarse un fenómeno intrísecamente ineluctable. Por un lado hay que aceptar que la vejez expone más a menudo a fenómenos dolorosos, pero sin renunciar al abanico de oportunidades que nos ofrece la medicina del dolor para vivir de forma plena y satisfactoria.
Usaré unas citaciones del libro"Pain Management for Older Adults: a Self-Help Guide" de los autores T. Hadjistavropoulos y H.Hadjistavropoulos (IASP PRESS) sobre las creencias más comunes acerca del dolor crónico.
MENTIRA: Tener dolor es normal cuando se es mayores de edad.
REALIDAD: El dolor no es fruto de la edad sino de las enfermedades. Por lo tanto hay que tratarlo juntamente con los problemas de salud que lo causan.
MENTIRA: Los mayores aguantan el dolor mejor que los jóvenes.
REALIDAD: Las personas mayores sufren el dolor como las personas en otros grupos de edad.
REALIDAD: Su médico del dolor encontrará el medicamento que se adapta a usted y la dosis más eficaz para calmar el dolor. Las personas mayores pueden tolerar, al igual que otros pacientes, calmantes potentes incluyendo a los mórficos.
MENTIRA: "No tengo derecho a quejarme de mi dolor"
REALIDAD: Usted tiene todo el derecho, como paciente, de preguntar, quejarse y pedir soluciones para su dolor. El médico sabrá escucharle y proponer remedios a su padecimiento.
MENTIRA: El dolor sólo se puede tratar con medicación.
REALIDAD: Gracias a las distintas herramientas cuales: infiltraciones, fisioterapia, masajes, terapia psicológica, actividad física, la medicación tiene un lugar complementario y a veces puede abandonarse.
Exija a su médico que le escuche hablando del dolor que tiene. Pida que le mande a la unidad del dolor más cercana. Una vejez sin dolor le permitirá vivir plenamente su relación con familiares y amigos, disfrutará haciendo lo que le gusta.
Su dolor sí tiene remedio.
martes, 30 de noviembre de 2010
Suplemento de "El Mundo" de Baleares del 30 de Noviembre de 2010
B@LEÓPOLIS | Neurociencias
El dolor crónico sí deja huella
![[foto de la noticia] [foto de la noticia]](http://estaticos03.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2010/11/30/baleares/1291103683_0.jpg)
Elena Soto | Palma
Actualizado martes 30/11/2010 08:54 horas

Pedro J. Montoya
Imagine una alarma de coche que se disparara cada dos por tres sin motivo; un semáforo que casi siempre estuviera en rojo; o un sistema de emergencia que avisara continuamente de que existe peligro. No sólo dejaría de ser útil sino que acabaría interfiriendo en la seguridad y sembrando el caos. Pues algo semejante sucede en el cerebro de las personas que padecen dolor crónico; los estímulos se procesan de forma diferente y lo que en principio tendría que ser un mecanismo de defensa, acaba por convertirse en un pesado lastre. Es como si la alarma permaneciera continuamente activada y saltara aunque, a priori, no exista ninguna razón para que se dispare.
¿Cómo medir el dolor? ¿Cómo procesa esta experiencia sensorial el cerebro de las personas que sufren este trastorno? ¿Funciona de manera diferente en ellas? Y tras años de padecer este síndrome ¿qué ocurre en el cerebro? ¿Tiene, por decirlo de alguna forma, efectos secundarios? ¿Qué estrategias pueden mitigarlo y mejorar su calidad de vida? El Grupo de Neurodinámica y Psicología Clínica del IUNICS (Instituto Universitario de Investigación en Ciencias de la Salud) lleva más de una década buscando respuestas a todos estos interrogantes. Al frente del equipo se encuentra Pedro J. Montoya, catedrático de Psicobiología de la UIB.
Se considera crónico un dolor que se sufre durante más de seis meses seguidos, sin que ningún tratamiento médico lo solucione. Los pacientes aquejados por este trastorno acuden a las consultas porque experimentan generalmente cansancio y dolor muscular. Se les realizan las pruebas más habituales (radiografías o análisis de sangre y orina) que no detectan problemas físicos. Pero, frente a esta aparente normalidad, los síntomas persisten y terminan alterando seriamente la vida de los afectados que acaban deprimidos, ansiosos y con problemas de memoria y concentración.
El dolor sin causa aparente: la fibromalgia
En el caso de síndromes de este tipo, como puede ser la fibromialgia (FM), esta percepción continua del estímulo doloroso acaba afectando negativamente al paciente. La prolongación en el tiempo del dolor deja huella y tiene consecuencias desde el punto de vista neurofisiológico. «Se produce una disminución en el volumen de sustancia gris en comparación con sujetos sanos. Incluso hay signos de envejecimiento prematuro», señala Montoya, y es que, 10, 20 o 30 años de dolor crónico acarrean efectos colaterales.
Su grupo de investigación se encuentra en una fase avanzada en la demostración de que el dolor crónico provoca una pequeña atrofia en determinadas regiones del cerebro, confirmada estadísticamente y con datos cuantificados a partir de las exploraciones de este órgano mediante herramientas como las resonancias magnéticas funcionales, los electroencefalogramas, las magnetoencefalografías o las técnicas de estimulación magnética transcraneal. «Hemos observado un deterioro del circuito por el que se comunica el dolor entre las diferentes partes del cerebro –llega al tálamo desde los nervios periféricos y alcanza la corteza somatosensorial, el lóbulo frontal y el parietal–;por lo que la hipótesis de que el dolor continuado acaba alterando la forma de funcionar del cerebro está cada vez más confirmada», indica Montoya.
Este grupo de investigación se ha concentrado sobre todo en el estudio de los pacientes diagnosticados con síndrome de fibromialgia. Se trata de personas con un historial largo y desesperante, que presentan un cuadro de padecimiento difuso y generalizado de dolor en diversas partes del cuerpo, indetectable a través de las pruebas médicas más comunes.
El porcentaje de población afectada, mayoritariamente mujeres, se encuentra entre los 20 y 65 años, y en bastantes casos se encuentran en conflicto con los tribunales médicos ya que no consiguen unos datos cuantificables sobre su dolor.
Diferentes estudios calculan que en España, aproximadamente, un 20% de la población en edad de trabajar padece dolor crónico lo que acarrea importantes repercusiones de salud, sociales y laborales –se estima que un paciente aquejado de esta dolencia pierde unas tres horas diarias de productividad–. «El objetivo, según explica este investigador, es entender su conducta, su forma de pensar y las estrategias que aplican para solucionar su problema».
El punto de partida de la investigación es que el funcionamiento cerebral es anómalo. Y para demostrarlo, los investigadores se sirven de dos niveles combinados de actuación: el psicológico, que consiste en administrar una amplia batería de cuestionarios que el paciente debe contestar; y el fisiológico, mediante el estudio clínico de su actividad cerebral que se compara con la de sujetos sanos.
Descripción del dolor
Así, a través de entrevistas, los investigadores exploran no sólo la duración del dolor o su frecuencia sino cómo la persona lo describe. Si usa adjetivos de tipo emocional/afectivo, como terrible u horrible –que son algunos de los epítetos más habituales en los afectados por fibromialgia– o si más bien recurre a expresiones de tipo sensorial, como hormigueos o sensación de electricidad –más comunes en los pacientes aquejados de artritis reumatoide–, por citar otro caso muy extendido.

Cerebros en estado de reposo de una persona con dolor crónico (izquierda) y de otra sana
También estudian qué tipo de estrategias emplean los pacientes para combatirlo: si toman la iniciativa o si buscan soluciones fuera de sí mismos, por ejemplo en las creencias religiosas, ya que de este primer paso se puede extraer importante información sobre qué tipo de dolor es, cómo es percibido y qué intensidad alcanza. De todas estas indagaciones se deriva un informe de evaluación neuropsicológica del dolor y una serie de recomendaciones terapéuticas que se dirigen al médico que les ha remitido el paciente.
La otra parte del trabajo de este grupo se realiza en el laboratorio y se centra en la fisiología del paciente y en las modificaciones que el dolor crónico provoca en su actividad cerebral. Y a partir de las exploraciones del cerebro se ha observado que deja huella, confirmando que el dolor crónico altera su forma de funcionar.
En cuanto a estrategias dirigidas a cambiar el funcionamiento del cerebro se ha comprobado que la técnica de retroalimentación o neurofeedback permite entrenar al paciente a aumentar o rebajar el nivel de actividad cerebral en determinadas áreas mediante la visualización de imágenes. Las imágenes placenteras producen una disminución de la actividad vinculada a la percepción del dolor y el efecto positivo en el paciente es inmediato ya que se reduce el nivel de tensión muscular y, entrenando con esta técnica, se logra atenuar la sensación dolorosa.
Siguiendo esta línea, el grupo tiene, entre sus proyectos en marcha, uno dedicado a mejorar el tratamiento con realidad virtual para pacientes con fibromialgia. Las nuevas tecnologías son de gran ayuda, ya que para este tipo de trastornos se podrían llegar a desarrollar tratamientos on line administrados vía Internet.
La Unidad de Investigación y Diagnóstico Neuropsicológico del Dolor Crónico está involucrada en trasladar los resultados de sus estudios a la práctica clínica. Por ello, ofrecen la posibilidad de realizar una evaluación psicofisiológica del dolor crónico y proporcionar estrategias terapéuticas a los pacientes. «Si no podemos eliminar totalmente el dolor, sí podemos aportar al paciente la esperanza de mejorar su calidad de vida», concluye Montoya.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Los caprichos de los receptores

A unos 100 km al norte de la línea del círculo ártico, en territorio sueco, la ciudad de Gällivare guarda un curioso primato. Entre sus más de ocho mil habitantes, hay unos cuarenta casos documentados de una curiosa condición: la analgesia congénita. Los portadores de esta rara variante genética no sufren dolor. A veces tampoco tienen sensibilidad al calor o al frío. A esas latitudes los inviernos son extremos, pero no hay nada que haga pensar que sea un mecanismo adaptativo. De hecho la "insensibilidad al dolor", conocida en inglés como CIP (congenital insensitivity to pain), se encuentra en más pacientes alrededor del planeta. Su extraña concentración en este rincón del Ártico es probablemente debida a mecanismos genéticos facilitados por el aislamiento. Son solo suposiciones. De todos modos, aunque presente de forma ubicuitaria, es una condición muy rara.

Pero nos revela cuan importante es para el ser humano que su sistema de activación de dolor esté íntegro, aunque esto conlleve la percepción de sensaciones desagradables (nocicepción). Como es de esperar las personas con CIP no son capaces de notar los daños tisulares que en la mayoría de personas desencadenan "el dolor agudo". Unos ejemplos nos ayudarán a hacernos una idea concreta. Los niños con CIP sufren lesiones bucales, heridas cutáneas, fracturas óseas. Además de lesiones oculares por la insensibilidad de la córnea.
Con los años los adultos a menudos tienen grave problemas articulares degenerativos debidos a los traumatismos repetidos. Otras veces aparecen úlceras cutáneas por decúbito. Graves deformidades pueden alterar su aspecto. La investigación ha aclarado que la ausencia o mancato funcionamiento de un receptor están implicados en el origen de esta condición. Por curiosidad, el receptor es el Nav1.7.
Este ejemplo de ausencia de dolor ofrecido por la misma naturaleza nos explica la importancia del correcto funcionamiento del sistema nociceptivo. La normal percepción del dolor es un mecanismo de defensa que probablemente hemos construido durante millones de años para protegernos de un ambiente potencialmente peligroso. Hay que considerarlo como una preciada herramienta biológica para la preservación de la vida.
martes, 28 de septiembre de 2010
Tratamiento intervencionista: Buscando el origen del dolor
Cuando alguien se queja de forma repetida de dolor de espalda es probable que su próximo paso será una visita al cirujano. Esto es lo que ocurre en la mayoría de los casos.
En efectos las cirugía de columna es el tratamiento estrella en caso de traumatismos o en presencia del síndrome de la coda de caballo, situación de extrema urgencia caracterizada por debilidad en las piernas y pérdida de control de los esfínteres.En la actualidad el especialista en dolor es capaz de estudiar el dolor de espalda por medio de técnicas de imagen y llegar a determinar “lo que duele” con una precisión de un 80%. El diagnóstico es más específico con respecto a lo que podíamos ofrecer hace unos años; piensen que se acertaba en un 20% de los casos. Aquella metodología de trabajo llevó a miles de pacientes, solamente en las Islas Baleares, a someterse a una cirugía de espalda. Otros simplemente se vieron obligados a errar entre especialistas en búsqueda de un diagnóstico y de un tratamiento eficaz.
Gracias al tratamiento intervencionista, el médico especialista en dolor, examina, una tras otra, las estructuras anatómicas que pueden desencadenar el dolor de espalda, hasta encontrarlas. Por supuesto la secuencia no es casual, todo lo contrario, se basa en el tipo de dolor y su localización. Existen guías clínicas internacionales y basadas en la evidencia que el médico del dolor debe conocer.
Gracias a los rayos x y al uso de contraste es posible identificar y alcanzar los puntos deseados para infiltrarlos con anestésico local y, en una segunda fase, proceder a realizar el tratamiento. Por medio del abordaje minimamente invasivo la técnica se realiza con el máximo confort, permitiendo al paciente regresar a su hogar de forma casi inmediata.
Cuando exploramos los puntos de posible origen del dolor, evitamos intervención inútiles e inecesarias, dirigiendo el tratamiento solo hacia los puntos que demuestran ser la causa del sufrimiento.
Las ventajas consisten en la posibilidad de bajar la medicación analgésica y en evitar una cirugía importante. Según los datos disponibles a nivel local e internacional, el 40% de las cirugías de espalda no obtiene resultados a medio y largo plazo y sucesivamente precisa tratamiento del especialista en dolor. Muchos de estos pacientes no conocían alternativas terapéuticas y por esta razón se sometieron a la intervención.Actualmente en las consulta del dolor, tanto en ámbito público como en el privado, está rápidamente aumentando el número de personas con cirugías fallidas de columna.
Como todos sabemos, la población está envejeciendo. Nuestro cuerpo no está genéticamente preparado para vivir tantos años, así que los tejidos degeneran llevando a múltiples condiciones dolorosas.
Los tratamiento intervencionistas no son la respuesta definitiva, pero ofrecen alivio duraradero, brindando la posibilidad de no someterse a la cirugía. En una consulta del dolor es posible encontrarse con pacientes que, al cabo de unos años, vuelven para que se le aplique otra vez la técnica minimamente invasiva.
Los tratamiento intervencionistas no son la respuesta definitiva, pero ofrecen alivio duraradero, brindando la posibilidad de no someterse a la cirugía. En una consulta del dolor es posible encontrarse con pacientes que, al cabo de unos años, vuelven para que se le aplique otra vez la técnica minimamente invasiva.
Los riesgos de estos procedimientos son los típicos de las infiltraciones comunes: infección local, alergias a medicamentos, hematoma, lesión nerviosa. Pero hay que decir que esta complicaciones mencionadas son extremadamente raras y que, con el uso de los rayos x , la incidencia baja aun más. Nada comparable con los riesgos de una anestesia general y de una cirugía mayor.
Desafortunadamente los pacientes que nos visitan llevan mucho tiempo buscando una respuesta para su dolor de espalda, lo que hace que sea más difícil su curación. Cuando el dolor se ha cronificado, además de la lesión física, entran en juego otros factores que dificultan el éxito de las terapias. Auguramos que los pacientes visiten el médico del dolor con menos demoras, por que así aumentan espectacularmente los beneficios de las técnicas.Enumeramos algunos de los tratamientos más comunes en una consulta del dolor dejando su descripción detallada para otras entradas de este blog.
Infiltración de puntos gatillos
Infiltración de facetas articulares
Infiltración de ramo medial
Neurotomía por radiofrecuencia
Infiltración epidural de corticoides
Radiofrecuencia de nervios periféricos
Discografía provocativa
Descompresión discal percutanea
Neuromodulación
sábado, 7 de agosto de 2010
Dolor y Resiliencia
Sufrir adversidades en la vida puede mejorar el dolor crónico de espalda
(noticia de Europapress)
Las personas con dolor crónico de espalda pueden obtener efectos protectores y beneficiosos para su enfermedad de las pequeñas adversidades de su vida, según han afirmado investigadores de la Universidad de Buffalo y de la Universidad de California, en Estados Unidos, en un estudio publicado en 'Pain'.De este modo, "estos pacientes experimentan un menos impedimento físico y además invierten menos tiempo en la consulta médica" , ha afirmado el doctor Mark Seery, profesor de Psicología en la Universidad de Buffalo, que ha añadido que la clave de este beneficio se encuentra en que los pacientes priorizan estos eventos adversos al resto de problemas.
El estudio realizado sobre 396 adultos con dolor crónico de espalda, ha determinado que los pacientes con dificultades en su vida referían menos impedimentos físicos, invalidez y una menos utilización de recursos sanitarios que aquellos que no experimentan adversidades.
Además, los datos sugieren que "esta exposición a la adversidad puede proteger también de los problemas psicológicos derivados del dolor", ha afirmado Seery. Pero según ha señalado, los análisis adicionales no han encontrado explicaciones alternativas a estas conclusiones.
Los sujetos que participaron en el estudio, que contaban con un historial de dolor crónico de espalda, rellenaron un cuestionario acerca de su exposición a lo largo de su vida a 37 eventos adversos diferentes como enfermedades propias o de sus parejas, violencia sexual o de otro tipo, estrés, muerte de alguien cercano o relaciones de pareja problemáticas.Asimismo, aportaron datos sobre sus impedimentos funcionales, el estado laboral, la frecuencia con que reciben tratamientos, qué tipo de medicación utilizan y si necesitan tratamiento para síntomas psiquiátricos relacionados con la enfermedad.
LA RESILIENCIA, CLAVE ENTRE LA RELACIÓN DEL DOLOR Y LAS ADVERSIDADES
El equipo de investigadores ha determinado la posibilidad de que la relación entre las adversidades y el dolor crónico puede deberse a la resiliencia, es decir, a la capacidad de un individuo para ser capaz de vivir bien y desarrollarse positivamente a pesar de las dificultades que le presenta la vida, un fenómeno, hasta ahora ignorado en las investigaciones sobre el dolor crónico de espalda.
Esto sucede cuando "la adversidad promueve el desarrollo de recursos psicológicos y sociales para tratar de ayudar a uno mismo a recuperarse de los problemas, lo que en este caso se traduce en mejoras en lo relacionado con el dolor crónico", ha explicado Seery.
"Puede deberse a que los niveles bajos de adversidad pueden provocar sufrimientos que hagan reevaluar los síntomas del dolor crónico como molestias menores que no interfieren sustancialmente en su vida", ha resaltado.
Además, ha afirmado que anteriores intentos de comprender la persistencia y los factores discapacitantes asociados con el dolor crónico habían menospreciado la importancia de las variantes psicosociales. De hecho, sugería que las dificultades de la vida podían aumentar la severidad del dolor, lo que implica que la situación óptima del paciente sería áquella en la que no tiene ninguna dificultad a lo largo de su vida.
Según se ha determinado en el estudio, "la relación entre la adversidad y el dolor crónico no es tan simple y sufrir algún tipo de adversidad resulta realmente más beneficioso de lo que podría parecer", ha recalcado el especialista.
martes, 30 de marzo de 2010
¿Podemos fiarnos de los resultados de la resonancia magnética?
La pregunta no es nueva. Todo lo contrario. Para los que han tenido la ocasión de leer los "posts" de este espacio tiene que resultar bastante familiar el concepto que radiología y dolor no siempre van de la mano. Retomo este asunto en ocasión de la publicación de un estudio muy interesante realizado en España, con radiólogos de varios hospitales. La investigación lleva la firma del Dr Kovacs y se puede encontrar el número de Marzo 2010 de la celebre revista Radiology. Los resultados no me sorprenden, como ya he dicho, pero llaman la atención y, a lo mejor, para alguien resultarán inquietantes. Cinco radiólogos ven un número dado de resonancias de columna y las informan, sin conocer detalles sobre los pacientes. Luego, al cabo de un mínimo de dos semanas, vuelven a hacer lo mismo con las mismas placas. Sorprendentemente hay variaciones entre los informes hechos por el mismo médico.
También quiero puntualizar que dicha variabilidad se refiere a lesiones de cierto tipo, que requieren cierta interpretación: por cierto no es el caso de hernias gigantes, metastasis o infecciones.
Pero vamos mas allá.
El estudio también preveía que la resonancia fuera informada por dos radiólogos diferentes. En este caso similmente existe una variabilidad importante de opiniones entre los facultativos en informar un mismo estudio.
¿Quiere decir eso que los radiólogos que han participado en el estudio no son buenos médicos? La respuesta es un contundente no. No van por allí los tiros. Frente a lesiones de importancia no cabe duda de que los cinco médicos coincidirían entre ellos y que, casi seguramente, no fallarían en detectarlas.
La crítica va dirigida al uso impropio que se hace de los estudios radiológicos para encontrar la causa de un síntoma.
Hablemos del dolor de espalda.
Imagínese que usted se presenta con una lumbalgia a su médico y que este le manda a hacer una resonancia. Usted ya se estrará imaginando que, dependiendo del radiólogo, en el informe leerá una cosa u otra. Seguramente reconocerían lesiones de cierto tamaño, si fueran presentes, sin dificultad.
Pero relativamente al dolor de espalda inespecífico las cosas no están así.
Los informes que llegan a la consulta del dolor hablan de discartrosis, espondilosis, hipertrofia facetaria, fisuración del anillo fibroso, estenosis del canal, compromiso foraminal, cambios Modic... un largo elenco hallazgos posibles.
El concepto fundamental es que estas condiciones probablemente no se relacionan con el dolor, o dicho de otra forma, no tienen porqué dar dolor.
La mayoría de pacientes acude a la consulta diciendo, con la resonancia en la mano: "me duele la fisura del disco L4-5".
Bien, ahora ¿que pasaría si llevásemos esta misma resonancia al mismo radiólogo un mes después? vería lo mismo? y si fuese otro radiólogo?
Tanta incertidumbre no tiene que asustar, al contrario, es hacer luz sobre tabú que llevan a miles de pacientes, solo en Baleares por hacer un ejemplo, a someterse a cirugía o tratamientos inútiles y costosos cada año.
El dolor de espalda es de lo mas complejo y fascinante de la medicina moderna.
Sus causas abarcan posibles lesiones orgánicas, así como la estructura de nuestra mente (que es donde se recibe y procesa la señal dolorosa), nuestra forma de relacionarnos en familia y en el trabajo, si hemos tenido una vida difícil o satisfactoria... solo por hacer unos ejemplos.
Las variables son muchas más.
El diagnóstico correcto requiere experiencia, a veces tiempo, una visión de la persona mas global. La medicina del dolor minimamente invasisva permite diagnosticar el origen del dolor de espalda por medio de procedimientos percutaneos, seguros, con costos contenidos y con un alto índice de éxito.
La resonancia magnética es un instrumento muy valioso para complementar un estudio de dolor de espalda pero no es el método más rápido ni el único para llegar al diagnóstico de un dolor de espalda. Sí lo es para descartar lesiones de cierta gravedad que requieren una actuación urgente.domingo, 21 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
Intervenciones sobre la cadena simpática para el alivio del dolor
A lo largo de la columna y dentro del cráneo todo poseemos unas estructuras nerviosas conocidas como ganglios simpáticos. Se trata de unas formaciones de tamaño distinto, de forma redondeada, midiendo por lo general algún centímetro o menos. Su función es regular, como si fuesen un relé, la transmisión nerviosa que entra y sale de la médula espinal. Funciones como la sudoración, la lagrimación, la vasodilatación y vasoconstricción, la secreción de las mucosas, la digestión, los latidos del corazón: todo esto y mucho mas está regulado por el sistema nervioso simpático por medio de dichas centralitas. Actuando sobre su función con fármacos, podemos exaltar o, a cambio, inhibir sus efectos. Por ejemplo, si administramos atropina notaremos cambios típicos: dilatación de las pupilas, sequedad en la boca, taquicardia. Hemos trabajado sobre el sistema simpático.
Pero existen varias formas de actuar sobre estas fibras. Con métodos invasivos podemos interrumpir su función para un tiempo. Es sorprendente el efecto sobre el dolor que pueden ejercer nuestras actuaciones en la cadena simpática o en los ganglios simpático de la cabeza.
A título de ejemplo voy a elencar unas situaciones dolorosas que pueden beneficiarse de intervenciones diagnóstico-terapéuticas sobre el sistema simpático en distinto niveles del cuerpo.
Ganglio esfenopalatino (se encuentra entre los huesos de la cara): Dolor facial atípico, migraña, cefalea en racimo.

Ganglio estrellado (localizado en la mayoría de los casos por delante de la séptima vertebra cervical): neuralgia herpética o post-herpética de cara, cuello o brazos. Distrofia y causalgia. Síndrome de
Reynaud. Sudoración excesiva de las manos. Cefaleas. Angor refractario. "Calor" de la menopausia o relacionado con tumores femeninos.
Simpático lumbar: dolor discogénico, dolor lumbar, problemas vasculares de las piernas, distrofia y causalgia.
Plexo hipogástrico (se encuentra por delante de la primera vértebra sacra): dolor por endometriosis, colon irritable, cistitis intersticial, dolor post prostatectomía.
La intervención del médico de dolor puede aliviar el dolor, reducir la frecuencia de los episodios o incluso tratar la patología, como en el caso de la distrofia simpático refleja.
En la foto de arriba se puede observar un caso de distrofia de miembro superior.
¿Pero como actuamos sobre los ganglios simpáticos para obtener estos beneficios resultados clínicos?
Bloqueos seriados con anestésico local: gracias al auxilio de los rayos x podemos aproximarnos considerablemente a los ganglios para inyectar el fármaco elegido. A veces es necesario repetir la técnica en más ocasiones para mantener el resultado o para llegar a la curación.
Radiofrecuencia pulsada: aunque se use la técnica de la radiofrecuencia, no se alcanzan temperaturas críticas que dan dar lugar a alteraciones visibles en las fibras nerviosas, se trataría de una modulación de señal nerviosa. La ventaja es que se puede aplicar sin destruir el tejido.
Neurolisis simpática: se localizan los ganglios de la misma forma que anteriormente, solo que se aplica calor para destruir la fibras nerviosas. La radiofrecuencia permite obtener unas lesiones muy precisas.
En casos especiales (ej. dolores oncológicos) se procede a infiltrar con substancias neurolíticas como el alcohol para que la lesión sea mas amplia.
Cabe mencionar que existen muchas técnicas en uso como la neuroestimulación medular que ofrecen resultados sorprendentes, pero no es el caso de la mayoría de los pacientes. Otras técnicas mas de moda hace unos años han sido sustituidas por las que muestran hoy mayor evidencia científica .
En la foto de la izquierda una demostración de la localización de la cadena simpática (para posterior tratamiento) con auxilio de rayos x, también se puede reconocer una aguja con su punta en la parte anterior del cuerpo vertebral, y una mancha mas oscura que es el contraste.
Se trata de tratamiento percutaneos, minimamente invasivos, puesto que no se requiere cirugía. El alta es precoz.
Los resultados son variables y dependen de la patología que tratamos. Hay que tener en cuenta que, cuando una de las patologías mencionadas antes, lleva el paciente a presentarse al médico de dolor es porqué otros especialistas han fallado. Por lo general son procesos ya cronificados que no han dado resultados con medicación o con cirugía. En mi experiencia clínica considero las intervenciones percutaneas sobre la cadena simpática muy beneficiosas y lamento que el enfermo tarde demasiado en llegar a nuestra atención, padeciendo dolor que, de otra forma, es rápidamente tratable.
martes, 9 de marzo de 2010
Recurso en internet para fibromialgia
Magdalena Truyols es psicóloga clínica, especialista en tratamiento de dolor crónico. Desde hace veinte años desarrolla su actividad en el sector público en Palma de Mallorca, recientemente se ha unido al equipo de la Unidad de Dolor del Hospital Son Dureta. Tiene una extensa experiencia en cursos de automanejo del dolor, ha ayudado a centenares de personas a vivir mejor con su dolor, a ver la vida con otros ojos, a ser mas optimista, a salir de la burbuja del aislamiento y de la depresión. Cito a Magdalena porqué me ha ayudado en encontrar preciosa información en internet para personas con fibromialgia. Es un libro para el público y para los profesionales, se entiende muy bien. Os paso el link para encontrarlo:http://www.guiafibromialgia.com/libro.html
Me gustaría saber si lo habéis encontrado de utilidad. Saludos.
domingo, 24 de enero de 2010
Estenosis del canal lumbar y claudicación neurógena
Al caminar durante un tiempo quizás algunos de ustedes hayan experimentado un dolor sordo o quizás quemante en la piernas que les ha llevado a tener que descansar antes de seguir con la marcha. Lo que acabamos de describir es conocido como "claudicación".
En medicina existen muchas causas de claudicación, nosotros solo analizaremos los factores neurógenos que pueden dar origen a este problema. En caso de claudicación neurógena el factor causante está en la espalda, a nivel lumbosacro.
¿Pero que ocurre? porqué un paciente se ve obligado a tener que parar tras recorrer unas distancia variable?
Debido a causas diversas, los nervios que dan la sensibilidad y que trasmiten las órdenes motoras a nuestras piernas sufren una congestión venosa que dificulta el riego sanguíneo normal y, como consecuencia, la aportación de oxígeno. El resultado es un dolor que aparece cuando se realiza un esfuerzo y que, al contrario, no se presenta en reposo.
Hay mas de un motivo para que el canal se estreche en grado suficiente para crear el dolor, mas frecuentemente se trata de problemas como:hernias discales, espondilolistesis, cirugía de columna, escoliosis, artrosis o un canal estrecho congénito.Cuando la estenosis interesa solo a la "cauda equina" la molestia mas común es un dolor constante y quemante en la zona perianal y en los pies, con sensación de estreñimiento y de tener la vejiga llena.
Las imagenes radiológicas obtenidas por TAC o RM ayudan en confirmar la sospecha diagnóstica, aunque un hallazgo de estenosis del canal por radiología en ausencia de síntomas no tiene que tratarse.
Tradicionalmente esta patología se ha tratado de forma quirúrgica con la descompresión del canal obteniéndose resultados satisfactorios. No obstante debe reservarse la cirugía en los casos mas rebeldes y refractarios debido a las complicaciones a corto y largo plazo de la cirugía de espalda.
Alternativamente en la clínica del dolor se ofrecen técnicas mini-invasivas que no requieren ingreso y que alivian el dolor; aumentan la capacidad funcional, con el alargamiento del intervalo libre, a veces obteniendo un alivio completo. Sobretodo lo mas atractivo para el paciente es conseguir postponer la cirugía todo lo posible; a veces, incluso en caso de síntomas severos, el alivio es duradero y permite no tener que pasar por el quirófano.
INFILTRACIONES EPIDURALESSe realizan por vía interlaminar, transforaminal o caudal. La inyección de corticoides reduce el edema, por consecuencia aumenta el espacio disponible para que el riego sanguíneo de los nervios afectados se restablezca de forma fisiológica.
ADESIOLISIS
Por medio de un minúsculo cateter se inyectan volúmenes de suero fisiológico, corticoides y hialuronidasa con el objetivo de crear espacio en el canal estenosado y permitir que la sangre fluya normalmente en los vasos. Especialmente indicada cuando la causa de la estenosis es una cirugía de columna previa.
RADIOFRECUENCIA PULSADA:
Es una técnica de neuromodulacion que en este caso se realiza a cargo de los ganglios dorsales de la columna lumbar. De este modo se intenta que pase menos señal dolorosa.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Fibromialgia
Montse es una joven madre de familia de 36 años, tiene tres hijos. Trabaja como auxiliar de un supermercado. Su marido ha estado recientemente en el paro, pero ahora ejerce como jardinero para una empresa de turismo.
Montse empezó hace dos años con dolor cervical y cefalea, dificultad para descansar por la noche. El dolor de espalda se fue haciendo mas importante con los meses, obligándole a coger varias bajas. Los antiinflamatorios y los analgésicos prescritos por su médicos de cabecera no tenían afectos notables, ni los tranquilizantes mejoraban el sueño. Montse notaba como por la mañana sus manos parecían hinchadas, tenía la sensación de no haber descansado y sus dolor aperecía mas generalizado, un dolor por todo el cuerpo.
Ahora sigue trabajando, aunque no puede cuidar de sus hijos como le gustaría, su relación de pareja se ha deteriorado debido a su malestar crónico. Nadie ha sabido resolver su dolor ni darle explicaciones sobre el origen de su sufrimiento.
FibromialgiaEl caso de Montse es muy común. Su problema se llama fibromialgia. Esta condición se calcula que puede llegar a interesar hasta al 5% de la población, sin distinción de raza ni nivel socio-económico. Diez veces mas frecuente en la mujer con respeto al hombre.
Llegar al diagnóstico de fibromialgia es de lo mas controvertido en medicina; la Sociedad Americana de Reumatología ha elaborado unos criterios que permiten hacer un poco de orden, lejos de reunir el consenso de toda la comunidad científica.
En lineas generales la enfermedad se caracteriza por:
dolor osteo-muscular generalizado
tensión muscular y tendinosa ("tender points")
bajo umbral del dolor
rigidez matinal
cefalea
cansancio crónico
fatiga
trastornos del sueño
depresión
ansiedad
colon irritable
cistitis intersticial
parestesias
Tampoco existen pruebas que expliquen el origen de este trastorno. Las teorias actuales se mueven entre posibles alteraciones hormonales, enfermedades imunológicas, anomalías de las células musculares y la posibilidad que sea un trastorno neurológico basado en la incapacidad de tener sueño profundo y reparador.
Este cuadro clínico se puede apreciar también, con algunas diferencias, en personas que padecen dolor crónico de larga duración, independientemente de su causa.
Por ejemplo, una persona que ha sido operada de columna y que sigue con su dolor de espalda durante muchos años. Al final desarrollará muchos rasgos comunes con el paciente fibromiálgico: insomnio, depresión, ansiedad, fatiga, cefalea, contracturas musculares difusas y puntos gatillo.
TRATAMIENTO
Desafortunadamente es una de las condiciones dolorosas mas frustrantes para el paciente y para su médico. Al no existir una causa clara tampoco existe una diana terapéutica. Las medidas que se adoptan para aliviar el sufrimiento son de dos tipos.
Por un lado se busca mejorar el sueño y elevar el humor por medio de antidepresivos y ansiolíticos. Especialmente en EE.UU se emplean con cierto entusiasmo la duloxetina y la pregabalina en asociación (están disponibles en España como Cymbalta y Lyrica). Pero también se han cosechado buenos resultados con otros antidepresivos como la amitriptilina, la venlafaxina y las benzodiacepinas, otra clase de medicamento, para mejorar el sueño, la ansiedad y facilitar la relajación muscular.
El otro frente de tratamiento se basa en los beneficios aportados por el ejercicio físico aeróbico y la terapia cognitiva, cuyos efctos están documentados por una exhaustiva evidencia científica.
En algunos centros se organizan cursos multidisciplinares de la duración de algunas semanas durante las cuales se potencian las habilidades físicas y se trabaja el aspecto emocional reforzando la asertividad y entrenando el automanejo del dolor.
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